Parece difícil creer que hayan pasado 37 años desde el estreno en Japón de Akira, una película destinada a revolucionar el cine de animación y abrir las puertas de Europa y Estados Unidos al manga y el anime. Pero… ¿Seguro que lo sabes TODO sobre esta película de culto? Descúbrelo.
1. Alejandro Jodorowsky pasaba por allí
¿Te resultó incomprensible el final de la película? ¿Te vuelves loco cuando empieza la pelea en el Estadio Olímpico? No te preocupes, no eres el único.
El principal problema con el final de la película de 1988 es que, cuando se hizo, aún se estaba publicando la serie de manga y, de hecho, el anime se estrenó sin poder incluir algunos de los elementos más interesantes de la obra original de Otomo. Entonces… ¿cómo terminar la película si a la historia le quedaba más de la mitad?
Se rumorea que Katsuhiro Otomo conoció al cineasta chileno Alejandro Jodrowsky en París. Durante la conversación, Otomo compartió con Jodorowsky sus problemas con el guion y éste le sugirió un final: que Tetsuo trascendiera su forma humana, convirtiéndose en una realidad intermedia en la que vivían los personajes. Al artista japonés le gustó la idea… y el resto es historia.
2. Nacionalismo en el final del manga
A medida que avanzan, el manga y el anime se distancian cada vez más. De hecho, en la película el misterioso Akira solo aparece brevemente, mientras que en el cómic emerge entre las ruinas de Neo-Tokio y se convierte en el personaje central que prometía el título.
Una de las ideas más interesantes de toda la obra consiste en el desencadenamiento de una especie de nueva Guerra Mundial, con un Japón aislado del mundo y gobernado por el culto al pequeño Akira. Al final, Estados Unidos logró llegar a territorio japonés, pero los supervivientes de la catástrofe los expulsaron, alegando que Japón construiría su propio futuro. En la última imagen vemos a Kaneda y sus amigos en sus motos avanzando hacia el Sol Naciente, una metáfora de la situación japonesa tras la Segunda Guerra Mundial.

3. Akira predijo los Juegos Olímpicos de Tokio
Cuando en 2013 el Comité Olímpico Internacional anunció que los Juegos de 2020 se celebrarían en la capital japonesa, los fans de Akira se emocionaron. Según la obra de Otomo, Tokio albergaría los Juegos Olímpicos precisamente ese mismo año.
Sin embargo, la explosión nuclear que destruyó parte de la ciudad puso fin a la celebración, y la acción se desarrolla en un 2019 con un Estado Olímpico abandonado bajo el cual se ocultan los secretos del Proyecto Akira. Años después, el gobierno japonés aprovechó esta referencia en la vida real y utilizó las imágenes de Akira en algunos eventos promocionales de sus Juegos Olímpicos.
4. Un misterioso videojuego cancelado
Como suele ocurrir con los éxitos cinematográficos, los desarrolladores de videojuegos se interesaron por la obra de Otmo, intentando lanzar juegos basados tanto en el manga como en el anime.
En 1988, la compañía Taito lanzó una de esas geniales novelas visuales, tan exitosas en Japón, para la consola NES Famicon. Unos años más tarde, y con el anime ya triunfando en todo el mundo, se creó un curioso juego para Amiga CD32, una consola para el mercado europeo que nunca llegó a triunfar.
Posteriormente, aparecieron vídeos y cartuchos de adaptaciones del juego CD32 para las consolas más famosas de los 90, pero por extrañas razones nunca se terminaron.
5. El Joker se asocia con Kaneda
Si solo has visto el anime de Akira, te sorprenderá saber que Kaneda y el Joker, líder de la banda rival The Clowns, finalmente dejan de lado sus diferencias y se alían para luchar contra Tetsuo. Tras la destrucción de Neo-Tokio, el Joker y otras bandas rivales unen fuerzas para sobrevivir.
En este momento, Joker cambia su maquillaje de payaso por marcas de neumáticos en la cara y aprovecha sus conocimientos de mecánica para reparar las motos y vehículos de la banda.